domingo, noviembre 29, 2009

La rebelión de Nat Turner

Nat Turner fue un esclavo de Virginia que provocó la rebelión más sangrienta de afroamericanos que recuerden los estados del Sur de la Unión Americana.
Nació siendo esclavo en Southampton el año 1800 en la plantación tabacalera de Samuel Turner, donde desde niño se caracterizó por su natural carisma y liderazgo.
Era un ferviente religioso, lo que le hacía pasar mucho tiempo leyendo la biblia y cumpliendo largas temporadas de ayuno voluntario. Fue también un autodidacta que aprendió a leer y escribir a temprana edad, lo que le daba cierta ventaja y autoridad sobre sus compañeros esclavos en la plantación.
Durante su juventud solía decir que tenía visiones, las cuales él las interpretaba como mensajes divinos, y claro, esto sumado al carisma que irradiaba entre los esclavos, hizo que todos quienes lo conocían lo empezaran a llamar 'El Profeta'.

A los 21 años escapó de la plantación donde trabajaba, pero regresó al poco tiempo aduciendo que había tenido otra visión y 'que estaba cumpliendo con lo que le tenía deparado el destino'.
Diez años después de su fuga, el 12 de febrero de 1831 tuvo lugar un eclipse solar en Virginia, al que Turner en su misticismo interpretó como un aviso celestial de que debía organizar una rebelión.


Turner organizó su movimiento con cuatro compañeros de plantación, a los que se fueron uniendo otros rebeldes y en poco tiempo llegó a tener más de 50 hombres entre esclavos y negros libres, con la particularidad de que la mayoría de ellos poseían caballos.
Casualmente el 13 de agosto de 1831 el cielo presentó ciertos fenómenos atmosféricos que mostraban al sol con un particular color verde azulado, y obviamente Nat Turner creyó ver en el mismo otra señal divina y fue cuando dio la orden a su grupo de fugitivos de ir de casa en casa, de plantación en plantación liberando esclavos y matando a los blancos que encontraran a su paso.
La orden era 'matar a todos los blancos', sean éstos hombres, mujeres o niños con la finalidad de que no quedaran testigos que luego puedan reconocerlos. El grupo de rebeldes iba fuertemente armado con armas blancas como puñales, hachas y machetes; no utilizaban armas de fuego para evitar llamar la atención.


Fueron asesinadas un total de 55 personas de raza blanca, entre las cuales hubo ancianos y niños. Sólo un niño pudo salvarse de la masacre, ya que logró esconderse dentro de la chimenea de la sala, cuando vió que llegaban los fugitivos hasta su casa.


Los dueños de esclavos y plantaciones se organizaron rápidamente y con ayuda del ejército la rebelión de Turner fue vencida en solo 48 horas, pero él logró escapar hacia los bosques.
La conmoción había terminado, pero empezaron a correr rumores de un nuevo levantamiento de esclavos tan grande, que cubriría todos los pueblos y condados hasta Carolina del Norte.
Para evitar cualquier cosa, los blancos arremetieron brutalmente contra la población de color durante los diez días siguientes, y fueron asesinados alrededor de 200 esclavos y negros libres, independientemente de su participación en la rebelión.

Luego de dos meses de mantenerse fugitivo, el 30 de octubre fue descubierto en un pantano por un granjero blanco y fue arrestado.
Tras su captura le fue asignado un abogado de oficio, quien publicó un folleto titulado "The Confessions of Nat Turner", basado en las investigaciones realizadas mientras Turner permanecía fugitivo y tomando en cuenta las declaraciones que él mismo hizo antes de su juicio. Este documento es la principal fuente para conocer sus ideas, aunque, debido a la evidente parcialidad de su autor, es leído con mucha cautela por los historiadores.
En el, Turner proclamaba que era un intermediario divino, y que Dios lo estaba utilizando para liberar a la raza negra de la infame esclavitud.


En base a este documento, el escritor William Styron escribiría en 1967 una novela homónima que alcanzó el Premio Pulitzer, la cual fue considerada en ese tiempo por la Revista Time como una de las 100 mejores novelas de habla inglesa.


El 5 de noviembre de 1831, Nat Turner fue juzgado, encontrado culpable y condenado a muerte. Fue ahorcado el 11 de noviembre en Jerusalem (Virginia), y tras su muerte, su cadáver fue desollado, decapitado y descuartizado. La cabeza fue mostrada en algunos pueblos sureños para alertar a futuros desertores y rebeldes.
Algunos blancos guardaron partes de su cuerpo como trofeos para amedrentar a sus esclavos.


A partir del incidente de Nat Turner, los legisladores de Virginia debatieron cómo hacer para prevenir futuras rebeliones. Hubo propuestas de terminar con la esclavitud o de enviar a la gente de color de regreso al África, pero en vez de hacer eso, se aprobaron leyes más estrictas contra los esclavos y negros libres.
Se prohibió enseñar a los negros a leer y escribir, y se les quitó el derecho de reunirse libremente, se les impidió dar sermones y organizar servicios religiosos para evitar su socialización y por ende futuras conspiraciones.

Ninguna otra revuelta similar causó tanto daño a los propietarios de esclavos de los Estados Unidos. Nat Turner es considerado un héroe por algunos afroamericanos y un extremista asesino por otros. El debate aún perdura y es tema de estudio en las universidades norteamericanas.

Fuentes:
Newsreel.org, Pbs.org

20 comentarios:

EL FARO dijo...

Fué una masacre por ambas partes. Una gran historia y un personaje muy peculiar e inteligente. La novela de William Styron no la conocía,pero ya la buscaré. También me recuerda a una película en algunos aspectos..

Besos, :)

Ursus Andinus dijo...

Como todas.... que gran Historia estimado.

personajes así son descritos por quienes ganaron, y esa historia como dices, hay que leerla con mucho cuidado.

Pero siempre llegas con historias muy interesantes, y varias veces novedosas (je je je).

Un gran abrazo

Dragonfly dijo...

Carlitos... uf! que historia...

Besos :)

Belén dijo...

Vaya... es la típica historia en la que se crea una bola de nieve difícil de parar...

Besicos

TORO SALVAJE dijo...

Que hubiéramos hecho nosotros?
Esa es la pregunta.

Saludos.

José Ignacio dijo...

Como expone URSUS la historia no resulta fácil de interpretar.
Demasiados prejuicios, historias de vencedores, documentos de dudosa procedencia.............
Nat Turner no tuvo suerte. Treinta años después la guerra de secesión podía haber cambiado acontecimientos, aunque al estar en estados sureños hubiera sido ajusticiado.
La imagen transcendente que proyectaba pudo convertirlo en un mártir.
La igualdad racial no resulta fácil de implantar, incluso en nuestros días.
Hasta pronto.

GABU dijo...

Jamàs de los jamases voy a lograr entender como es que Dios pude servirles a muchos de excusa para fomentar sus causas propias o a nivel mundial!!

P.D.:Cualquier extremo es malo y aquì las consecuencias,verdad????

Es increìble que tantas veces para lograr que se nos escuche haya que poner vidas de por medio...

MIS BESITOS CABALLERO

Cecy dijo...

Concuerdo con el comentario de GABU, es asi de cierto que muchos se excusan en Dios, para causas propias sean de donde sean.

Besos, Lindo Carlos.

aniki dijo...

Nat Turner fue, sin duda, un héroe. Murió por defender lo único que no tenía, la libertad, y no tener libertad equivale a no tener nada. Mejor muerto que encadenado.

Besos. Aniki.

MAR dijo...

ME MUERO DE RABIA ANTE TALES INJUSTICIAS Y DESIGUALDADES.
UN ABRAZO EN LOS CORAZONES DE CADA SER HUMANO AL QUE NO SE LE HA RESPETADO.
BESOS PAR ATI.
MAR

Anónimo dijo...

Lamentablemente, el mayor error del ser humano existió y (lamentablemente) creo que seguirá existiendo: El Respeto y la igualdad entre los seres humanos. Lo de los mensajes "divinos" tal vez hayan sido producto de la desesperación e impotencia sentidas ante abusos que debieron haber ocurrido. Luis loboster.

Javier dijo...

tus posts siempre tan geniales...

Gabiprog dijo...

Lo que esta claro es que cosecha se recoge cuando la siembra sólo tiene semillas de odio.

Otro capítulo rojo en la historia.

lopillas dijo...

Con lo sencillo que hubiera sido aplicar la primera propuesta verdad? Pero ya sabemos que el sentido común no siempre prospera. En fin.
Besitos, Carlos

Liliana Lucki dijo...

La injusticia de base.

Nunca debió pasar....Triste realidad.

No se vive muy diferente en la actualidad.

Muchos odian,esclavizan,se aprovechan del otro....

Parece ser parte de lo humano.Lo mal humano que

podemos ser. Dejando pasar y mirar al costado

es ser parte. Te saludo desde Argentina.

Diego Fabián dijo...

Estas son realidades ante las cuales no es posible cerrar los ojos...

Entiendo la aspiración de libertad de los esclavos... Sin embargo, el derramamiento de sangre inocente es injustificable...

Un abrazo, amigo...

Anónimo dijo...

Historia extrema, me gusto, trataré de buscar el libro, buena recomendación...

Georgells dijo...

Curioso. En muchas ocasiones simpatizo con el rebelde que busca justicia e igualdad..

Nat Turner no era nada de esto. Fue un asesino fanático. De niños. De gente indefensa. Arrastró a sus propios camaradas a una masacre. Y todo lo que logró fue muerte tras muerte. Y la posterior reacción ultra coercitiva del gobierno blanco: "Vean lo que sucede cuando un negro adquiere preeminencia sobre sus pares, se vuelven bestias"

No puedo simpatizar con él. No puedo decir que fue un gran hombre, ni mucho menos imaginar que haya quien quiera verlo como héroe, redentor o lo que fuera. Ni siquiera puedo escudar sus acciones con el tema de las vejaciones a las que era sometida la población negra. Pues sus acciones lo volvieron peor que sus propios opresores.

Este hombre retraso la lucha por la justicia una centuria. No. No puedo simpatizar con él. Era un monstruo.

G.

El Hippie Viejo dijo...

.."la alegría no es solo brasilera", canta Charly
y así es
felicitaciones Carlitos!!!

Aguante La Liga Campeón!!!

un abrazo Grande

Adal

GaCo dijo...

Sus actos definitivamente fueron justificados, como esclavo el supo lo que era sufrir de humillaciones y castigos de sus amos.

No admiro la matanza en si, mas bien su valentia de revelarse aun sabiendo que podia morir al tratar de liberar al pueblo negro!

 
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