lunes, diciembre 29, 2008

Hace 40 años...

Me pareció una buena idea ahora que ya casi estamos cerrando las puertas del 2008, traer a la luz viejas predicciones.
No vayan a pensar que estoy hablando Nostradamus, nada que ver, son profecías mucho más light y menos crudas las que les traigo a cuento.

Hace exactamente cuarenta años el periodista James R. Berry escribía para la revista Mechanix Illustrated, y en noviembre de 1968 publicó una 'nota futurista' especulando cómo pensaba él que sería la vida después de cuatro décadas, a finales del 2008, es decir ahora.





No se si este hombre era un visionario o un soñador, pero lo grandioso del tema es que acertó en muchas cosas que paso a detallarles.

Todos reconocemos que hoy no sería concebible la vida sin la ayuda de la computadora y Berry ya lo intuía. Él decía que el accesorio más importante del año 2008 sería el ordenador en el hogar, que lo utilizaríamos para despertar a los habitantes de la casa, llevar registro de nuestros balances bancarios, pagar facturas, recibir mensajes, recordar cumpleaños y para organizar la casa entre otras cosas.

También decía que nuestros hogares hoy se mantendrían solos, con climatizadores y sensores que mantendrían la humedad y la temperatura en perfectas condiciones y que tendríamos robots que nos ayudarían en los quehaceres del hogar. Recordemos que no hace mucho apareció Asimo, una creación de Honda para que nos ayude con las tareas de la casa y hace poco apareció Repliee Q1, el robot femenino que hasta simula tener piel de mujer.
Ya sé, me dirán que está un poco lejos de nuestro alcance, pero existir, existe.
Hablaba también de que toda ama de casa solo descongelaría y serviría manjares completos en platos desechables, sin tener que elaborarlos ella, visualizando así quizás el famoso microondas.

Tengo toda la impresión que James habló de algo que ahora es común en un texto donde describe que:

"Una persona mientras viaja en su coche podrá tomar su maletín y dibujar un diagrama con un lápiz de luz infrarroja, en una especie de pantalla de TV en el reverso del maletín. El diagrama será enviado a una oficina, a 200 millas de distancia."

Esto sin duda parece describir el envío de un e-mail desde el notebook o Palm, y aunque todavía no usamos lápices infrarrojos, las computadoras tablets o bien el Ipod touch o el flamante Nokia N97 tienen pantallas táctiles, aquí vemos se acercó bastante a nuestros días.

Parece que James era un iluminado y en aquellos años ya imaginaba que hoy viviríamos en una era tecnológica de comunicación avanzada y globalizada.
También pronosticó de que toda la educación sería a distancia, asistidos por TV conferencias de circuito cerrado y con videos proporcionados por los colleges y universidades. La asistencia a clases será de solo una vez por semana. Aunque no acertó del todo en este tema, hoy sí tenemos cursos de e-learning en todas las áreas extracurriculares.






Este es el artículo original, pueden leerlo aquí.

Según él, el dinero se convertiría en plástico y sería más fácil gastarlo y así es, las tarjetas de crédito, si no nos manejamos bien hacen que gastemos siempre más de lo pensado.

Berry vislumbraba en su nota que en el 2008 nos subiríamos al auto y no necesitaríamos más que presionar una serie de botones para que los ordenadores del tráfico nos dieran nuestro destino. Como podemos ver, su mente despierta ya pronosticaba el uso de GPS que en aquellos años ni se sabía que era, también la computadora de abordo y el sistema de Internet satelital en los automóviles.

Bueno, según él los autos se manejarían solos, con un sistema de manos libres, mientras nosotros felices de la vida, iríamos leyendo las noticias de una pantalla y cambiando las páginas presionando botones. Por supuesto que nos encontramos con algo fantasioso a lo que todavía no se ha llegado pero no es algo que diste mucho de nuestra realidad.

Pero claro, lastimosamente James no acertó en todo, habló de vacaciones espaciales y hoteles bajo los océanos, de trenes eléctricos o propulsados por aire comprimido y de calles de plástico con aceras eléctricas móviles.
También pronosticó que cada ciudad estaría cubierta de un gigante domo plástico que las mantendría perfectamente climatizadas durante todo el año.

Nuestro amigo pronosticaba que para este año todos trabajaríamos solo cuatro horas diarias, ya quisiéramos más de uno tener ese ranking horario y no tener que trabajar de ocho a once horas al día como muchos lo hacemos.

Y lo que a mi me resultó más gracioso, es que habló de píldoras de inteligencia para alumnos con dificultades de aprendizaje y personas con mala memoria. Qué fácil sería tomar una píldora y agregar inteligencia a nuestro cerebro como se hace cuando se le agrega memoria a las PC.

Y ahora empieza a jugar mi imaginación y me pongo a pensar cómo será la vida dentro de otros cuarenta años más.

Leia Mais…

jueves, diciembre 25, 2008

Gracias amigo

Este es un post de agradecimiento.

Lo que me gusta de este blog es que nos ha dado la oportunidad de conocer personas excepcionales y de estrechar lazos con muchos de ustedes.
Hace algun tiempo ya, por este medio Carlos y yo tuvimos la oportunidad de conocer a un buen amigo, gran escritor y excelente persona. Su nombre es Santiago Tena y vive en Madrid, España.

El jueves pasado fue la entrega de los Premios 20Blogs en el Palacio Vistalegre de Madrid.
Tuvimos la suerte de que nuestro amigo Santiago aceptara ir en representación nuestra a recibir el premio como Mejor Blog Latinoamericano.


Gracias Santiago, fue un orgullo para nosotros, no pudimos estar mejor representados.

Leia Mais…

viernes, diciembre 19, 2008

The Terminal


Recuerdo que cuando vi la película The Terminal la trama me pareció muy lineal y aburrida.
Para los que no la vieron, se trata de un tipo -interpretado por Tom Hanks- que es ciudadano del ficticio país de Krakozhia, y que aterriza en el aeropuerto J.F.K. de Nueva York.
Un golpe de estado instaura un nuevo régimen en su país natal, y ahora, ni su pasaporte, ni su visado son válidos. No puede entrar a los Estados Unidos, ni tampoco regresar a su país. Toda la trama se desenvuelve en el aeropuerto.

Claro, como historia de Hollywood puede ser aburrida, pero como caso de la vida real es sorprendente.

Y bueno, ahora les presento a Mehran Karimi Nasseri, más conocido en el aeropuerto Charles de Gaulle de París como 'Sir Alfred'.


'Sir Alfred' es un refugiado iraní, que vivió en el mencionado aeropuerto francés durante 18 años, desde 1988 hasta agosto del 2006 en que fue hospitalizado.

La historia es así: Resulta que 'Sir Alfred' -como le gusta que le llamen- era un opositor al gobierno iraní, fue expulsado de su país y en 1988 partió rumbo a Londres en busca de asilo político, puesto que su madre era británica.

Ese vuelo a Londres hace escala en París para cambiar de avión, y durante su corto tiempo ahí, le roban todos sus documentos y se queda sin pasaporte. Como iba en ese vuelo, logra llegar a Londres y al tratar de explicar lo sucedido no tiene éxito y es deportado nuevamente a París.

De regreso en el aeropuerto parisino, las autoridades no lo dejan ingresar a suelo francés y lo arrestan por entrar ilegalmente. Al no tener documentos y ser un opositor del gobierno iraní, no puede ser deportado a Irán y como la primera vez entró legalmente a Francia, tampoco podían desalojarlo del aeropuerto.
Este sui géneris caso lo condenaba a pasar el resto de sus años confinado en esa terminal aérea.


El caso de 'Sir Alfred' fue asumido por abogados de los Derechos Humanos, y se logró que once años después, en 1999, el estado francés le concediera la residencia. Sin embargo, ante la buena noticia, 'Sir Alfred' no mostró mucha alegría y se negó a abandonar su vida en el aereopuerto; de hecho, decidió continuar su rutina de todos los días.
Es que en el aeropuerto era muy conocido por los empleados locales, quienes le proporcionaron la esquina de una bodega para vivir.


Prácticamente se convirtió en una celebridad, amigo de todos los empleados, de viajeros frecuentes, periodistas, de activistas de DDHH, etc.
Recibía diariamente cientos de cartas de amigos y desconocidos, y comía todos los días en los restaurantes de comida rápida de la terminal. De hecho, al no tener ingresos, vivió de la caridad y recibió ayuda de mucha gente.
Supongo que esa fue la razón por la que decidió quedarse ahí y no salir aún teniendo la residencia. Salir a un país extraño, donde no conocía a nadie y sin tener un trabajo asegurado, bien pudo haberlo amedrentado.


La salida del aeropuerto se da hace un año y medio, en agosto del 2006, y no de la forma que el esperaba -viajando a Londres-, sino por una repentina enfermedad que le obligó a ser internado en un hospital francés.
Desde esa fecha goza de su estatus de refugiado en París, y con la solvencia económica que se dice ganó, cuando Steven Spielberg le pagó por los derechos de su historia, convirtiéndolo en el refugiado mas rico de Europa.

De todas formas yo creo que este pobre hombre fue víctima de la burocracia europea y de la debilidad jurídica que sufren en todo lado los indocumentados del tercer mundo.

Leia Mais…

domingo, diciembre 14, 2008

La increíble historia de James Barry

El doctor James Barry se graduó de médico en la Universidad de Edimburgo, Escocia cuando apenas tenía 17 años de edad, allá por 1812.


Fue un médico como para quitarse el sombrero. Trabajó en varios países de África, donde fue reconocido oficialmente como la primera persona que realizó una cesárea con éxito en ese continente, en el año 1826. También fue homenajeado por el Duque de Wellington, vencedor de la Batalla de Waterloo, por su labor durante la epidemia de cólera que asoló y llenó de muerte a Malta en 1846.

Promovió varias reformas médicas y se destacó en las investigaciones que se hacían para paliar la sífilis que como bien se sabe en aquella época era mortal. En definitiva, como profesional fue tan brillante, tanto que terminó siendo Inspector General de Hospitales en Inglaterra, un equivalente actual a Ministro de Salud.


Después de haber trabajado tantos años en el ejército y en muchos destinos diferentes, lo destinaron a Crimea donde contrajo la fiebre amarilla. Desgraciadamente eso lo obligó a retirarse y regresar a Londres donde no logró recuperarse y murió el 25 de julio de 1865 a los 68 años de edad.
Hasta aquí todo parece muy normal, la historia de un hombre sumamente inteligente que se destacó en todos los campos de su profesión, pero la muerte trajo sus sorpresas...
Una enfermera descubrió lo inimaginable mientras revisaba el cuerpo del doctor Barry. Ese hombre honorable que había salvado tantas vidas, resultó no ser un hombre, en realidad era una mujer...Ya se podrán imaginar lo escandaloso que era aquello para la época, y aún más tratándose del Ejército Británico, por eso los militares mantuvieron su expediente oculto durante más de un siglo.

Hay muy pocos datos de la parte femenina de Barry, cuyo verdadero nombre era Margaret Ann Bulkley, hija de Jeremiah Bulkley, un abarrotero escocés y Mary-Ann Barry, hermana del artista James Barry -de quien tomó el nombre- profesor de la Real Academia de Londres. Durante mucho tiempo los historiadores dieron vueltas en torno a su historia, hasta que en 1950 el ejército accedió a abrir los expedientes para recontruir su vida, y certificar que realmente se trató de una mujer. Obviamente que en aquellos años no existía el transformismo, ella se hizo pasar por un hombre no por deseo sexual, sino porque su sueño era ser médico y en aquellos años una mujer jamás hubiera podido estudiar esa carrera.

Toda la familia Bulkley conspiró para que Margaret estudiara medicina, y al no ser muy conocidos en su ciudad, planearon con mucho cuidado la desaparición de Margaret y la súbita aparición de "James". Para eso, ella se trasladó a Edimburgo cortando todo tipo de contacto con los amigos y parientes. De ahí en adelante, ella y su madre se hicieron pasar como sobrino y tía respectivamente.
Cuando partió a estudiar a Edimburgo, ya iba en el barco vestida de hombre y cubierta con un abrigo de paño grueso para disimular sus formas. Desde aquel día hasta su muerte, mantuvo escondida a la mujer que llevaba dentro.


Cabe destacar que fue enterrada como el Doctor James Barry, conservando así su rango oficial.

Si de algo estoy segura es que no resignaría mi feminidad por una profesión ni tampoco perdería la oportunidad de ser madre. Mi identificación como mujer y el milagro de la maternidad para mi suplen cualquier meta terrenal. Aunque quiero dejar claro que admiro la decisión de muchas mujeres que sí son capaces de sacrificar todo por un sueño.

Leia Mais…

martes, diciembre 09, 2008

Mala suerte

¿Les ha pasado que hay momentos de tanta mala racha en sus vidas que parecería una coincidencia que nos sucedan tantas cosas a propósito?

Hay épocas especiales en que se me han acumulado todos los problemas posibles, familiares, sentimentales, financieros y de toda índole, en que he acabado maldiciendo a mi mala suerte. Bueno, he aprendido que todo es pasajero, que siempre hay una solución, y ahora trato de tomármelo todo con calma.

Siempre nos quejamos de nuestra mala suerte, pero sintámonos afortunados de no estar en los zapatos de personas a las que si les fue muy mal. Voy a contarles la historia de uno de ellos, de Enemon Kawaguki.


Enemon tenía 40 años, una bonita familia, practicaba deportes y era unalto ejecutivo de la Mitsubishi en Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial. La mañana del 6 de Agosto de 1945, alrededor de las 8 a.m. estaba en su despacho. Se aproximaba un avión B-29, pero las sirenas de la ciudad no dieron la alarma porque parecía ser un avión de reconocimiento como tantos aviones aliados que sobrevolaron la ciudad desde la semana pasada. Los obreros de la fábrica, por si acaso, se dirigieron a los refugios y él, ocupado en su trabajo, se demoró un instante antes de seguirles.

Lo primero que sintió fue un intenso resplandor y después quedó inconsciente. El infernal calor, de 3.000 C°, convirtió instantáneamente en carbón a miles de seres humanos. Miles más les sobrevivieron unos pocos segundos, para luego ser golpeados por escombros o sepultados por edificios caídos. Muchos se lanzaron a ríos que habían hervido. Murieron unas 200.000 personas, la mitad de la población de la ciudad y desaparecieron aproximadamente 60.000 edificaciones.

Hiroshima después de la bomba atómica

Al despertar, estaba desnudo -su ropa había ardido- y con quemaduras en todo el cuerpo. Tenía dos heridas, una en la cabeza, debida a un golpe con un hierro, y otra en la espalda. La fábrica estaba desierta y en llamas ya que estaba a 5 km de la zona cero. Sordo y aturdido, Enemon se alejó de la fábrica y del centro de Hiroshima desde el cual soplaba un desagradable aire caliente que dificultaba la respiración. Corrió hacia el mar y luego hacia el río que rodeaba la fábrica. Estuvo bastante tiempo en el agua y subió a una colina desde donde pudo ver la desolación causada por la bomba atómica. Exhausto, se quedó dormido.


Despertó tipo cinco de la tarde. Las heridas y las quemaduras le dolían, pero el aire fresco parecía calmarlas. Caminó semi desnudo por las afueras de la ciudad y siguiendo las vías del tren encontró un vagón. Ya había anochecido y tenía frío, así que entró en el vagón, se acurrucó en el interior y volvió a dormirse. Despertó dos días después. Estaba a bordo de un tren con médicos y enfermeras que habían atendido sus heridas. El tren avanzaba y avanzaba y parecía no detenerse nunca. Al final, la mañana del 9 de Agosto, el tren se detuvo y Enemon Kawaguki bajó del vagón junto a otros compañeros de viaje convalecientes y empezó a caminar hacia el centro de la ciudad.

Parecían estar en una hermosa ciudad alejada de la guerra y sus horrores. Sin embargo, a los pocos minutos oyeron el sonido de un solitario B-29 acercándose desde el mar. Kawaguki ya lo presentía, se lanzó a una cuneta y se quedó acostado boca abajo. Los otros caminantes que pasaban por su lado le miraban sorprendidos creyendo que se había vuelto loco. Estaban a unos 4 kilómetros del centro de la explosión, en Nagasaki. Vio el resplandor, la oleada de calor y la destrucción. Esta vez no perdió el conocimiento y pudo ver el hongo nuclear y cómo los que estaban a su alrededor estallaban literalmente en llamas.


Kawaguki nunca se recuperó psicológicamente de su doble experiencia atómica. Tras recuperarse de las heridas sufridas por las dos explosiones se jubiló y se dedicó a vagar sin rumbo por el país. Incapaz de concentrarse, vigilaba temeroso y constantemente el cielo por si volvía a ver aparecer un solitario B-29. Llegó a delirar que los bombarderos lo perseguían a el.

Después de 12 años, en 1957, Kawaguki moría en un hospital de Nagasaki. Finalmente, su cuerpo no fue capaz de soportar la radiación recibida. Quedó archivado como el caso clínico 163.641, el hombre que sobrevivió a dos bombas atómicas.

Por eso, de ahora en adelante, si alguna vez creemos que la suerte nos ha abandonado, sería bueno que pensemos en Enemon Kawaguki. Hay archivos del Museo de la Paz en Hiroshima que incluyen a este señor, como uno de los ocho afortunados japoneses en haber sobrevivido a las dos bombas atómicas. Yo me pregunto...¿afortunados?

Leia Mais…

jueves, diciembre 04, 2008

Steampunk real

Imagino lo alucinante que habrá sido a inicios del siglo pasado pasear por Cleveland y de pronto, encontrarse detrás de una mole de cemento con un globo gigante de metal.
Más de un viajero se habrá sorprendido y no me llamaría la atención que lo haya relacionado con el libro “Cinco semanas en globo” de Julio Verne.


Ustedes se preguntarán a que me refiero. ¿Alguna vez escucharon hablar del hospital esférico?
Algo ya me había comentado mi papá pero una cosa es que te lo cuenten y otra es verlo.
Miren aquí está, se los muestro…


Lo que estamos viendo no es ninguno de esos aparatos espaciales, ni siquiera es la imitación de un globo aerostático que es lo que a mi se me vino a la mente, en realidad es el Sanatorio Cunningham.

Esta monstruosa bola de metal fue el mayor centro médico que existió en Cleveland, Ohaio, para tratamientos hiperbáricos entre los años 20 y 30 del siglo pasado.

Ya no existe, ahora ahí hay un edificio donde funciona la St. Joseph's High School y realmente es una pena porque aunque sea hubiera quedado como estructura para museos, pero fue comprado por la diócesis católica de Cleveland, desmantelado y vendidas sus piezas como metal durante la Segunda Guerra Mundial.

Les resumo muy escuetamente que la medicina hiperbárica se ocupa de tratamientos no invasivos, para tratar varias enfermedades traumatológicas, envenenamientos, cirugías estéticas, quemaduras, patologías oftalmológicas, diabetes, rehabilitación de hemiplejías y paraplejías, tratamientos neurológicos y hasta se utiliza como método preventivo.
El tratamiento consta en someter al paciente dentro de una cámara a una presión atmosférica, dos o tres veces superior a la normal.

Bueno, pero mi intención no es hablar de medicina ni nada que se le parezca. Lo que a mí me atrajo, fue la forma y estructura del hospital en sí.

Como se puede ver, este sanatorio era una esfera metálica de 20 metros de diámetro construido con láminas de 2 centímetros de espesor, sus 349 ventanas eran de cristal de 3 centímetros de grosor. Todo eso era para que resista sin inconvenientes a los aumentos de presión en el interior del edificio.

El sanatorio tenía cinco pisos de alto, 36 habitaciones y distintas áreas como comedor, sala de lectura y laboratorio.


Tal vez divague demasiado, pero miro ese globo metálico y me parece una imagen salida de un libro de Verne, hasta podría decirse que roza el estilo steampunk.


Recordemos que el steampunk es un subgénero literario dentro de la corriente fantástica, que oscila entre la fantasía y la ciencia ficción, y que tiene sus orígenes en el siglo XIX durante la era victoriana. Su principal característica es la ambientación antigua, combinada con tecnología casi absurda o imposible para aquella época como robots a vapor, máquinas del tiempo, castillos lunares, etc. Claro que en aquel momento no se lo conocía con ese término, sólo era considerado ciencia ficción y lo podemos ver en las novelas de Julio Verne y H.G. Wells.

Vuelvo a insistir, creo que en aquellos años, encontrarse con esa estructura metálica de forma redonda en medio de la ciudad y mezclada con los edificios, debe haber sido como tener una visión muy futurista.

Leia Mais…
 
Ir Arriba