Me pareció una buena idea ahora que ya casi estamos cerrando las puertas del 2008, traer a la luz viejas predicciones.
No vayan a pensar que estoy hablando Nostradamus, nada que ver, son profecías mucho más light y menos crudas las que les traigo a cuento.
Hace exactamente cuarenta años el periodista James R. Berry escribía para la revista Mechanix Illustrated, y en noviembre de 1968 publicó una 'nota futurista' especulando cómo pensaba él que sería la vida después de cuatro décadas, a finales del 2008, es decir ahora.

No se si este hombre era un visionario o un soñador, pero lo grandioso del tema es que acertó en muchas cosas que paso a detallarles.
Todos reconocemos que hoy no sería concebible la vida sin la ayuda de la computadora y Berry ya lo intuía. Él decía que el accesorio más importante del año 2008 sería el ordenador en el hogar, que lo utilizaríamos para despertar a los habitantes de la casa, llevar registro de nuestros balances bancarios, pagar facturas, recibir mensajes, recordar cumpleaños y para organizar la casa entre otras cosas.
También decía que nuestros hogares hoy se mantendrían solos, con climatizadores y sensores que mantendrían la humedad y la temperatura en perfectas condiciones y que tendríamos robots que nos ayudarían en los quehaceres del hogar. Recordemos que no hace mucho apareció Asimo, una creación de Honda para que nos ayude con las tareas de la casa y hace poco apareció Repliee Q1, el robot femenino que hasta simula tener piel de mujer.
Ya sé, me dirán que está un poco lejos de nuestro alcance, pero existir, existe.
Hablaba también de que toda ama de casa solo descongelaría y serviría manjares completos en platos desechables, sin tener que elaborarlos ella, visualizando así quizás el famoso microondas.
Tengo toda la impresión que James habló de algo que ahora es común en un texto donde describe que:
"Una persona mientras viaja en su coche podrá tomar su maletín y dibujar un diagrama con un lápiz de luz infrarroja, en una especie de pantalla de TV en el reverso del maletín. El diagrama será enviado a una oficina, a 200 millas de distancia."Esto sin duda parece describir el envío de un e-mail desde el notebook o Palm, y aunque todavía no usamos lápices infrarrojos, las computadoras tablets o bien el Ipod touch o el flamante Nokia N97 tienen pantallas táctiles, aquí vemos se acercó bastante a nuestros días.
Parece que James era un iluminado y en aquellos años ya imaginaba que hoy viviríamos en una era tecnológica de comunicación avanzada y globalizada.
También pronosticó de que toda la educación sería a distancia, asistidos por TV conferencias de circuito cerrado y con videos proporcionados por los colleges y universidades. La asistencia a clases será de solo una vez por semana. Aunque no acertó del todo en este tema, hoy sí tenemos cursos de e-learning en todas las áreas extracurriculares.






Este es el artículo original, pueden leerlo aquí.
Según él, el dinero se convertiría en plástico y sería más fácil gastarlo y así es, las tarjetas de crédito, si no nos manejamos bien hacen que gastemos siempre más de lo pensado.
Berry vislumbraba en su nota que en el 2008 nos subiríamos al auto y no necesitaríamos más que presionar una serie de botones para que los ordenadores del tráfico nos dieran nuestro destino. Como podemos ver, su mente despierta ya pronosticaba el uso de GPS que en aquellos años ni se sabía que era, también la computadora de abordo y el sistema de Internet satelital en los automóviles.
Bueno, según él los autos se manejarían solos, con un sistema de manos libres, mientras nosotros felices de la vida, iríamos leyendo las noticias de una pantalla y cambiando las páginas presionando botones. Por supuesto que nos encontramos con algo fantasioso a lo que todavía no se ha llegado pero no es algo que diste mucho de nuestra realidad.
Pero claro, lastimosamente James no acertó en todo, habló de vacaciones espaciales y hoteles bajo los océanos, de trenes eléctricos o propulsados por aire comprimido y de calles de plástico con aceras eléctricas móviles.
También pronosticó que cada ciudad estaría cubierta de un gigante domo plástico que las mantendría perfectamente climatizadas durante todo el año.
Nuestro amigo pronosticaba que para este año todos trabajaríamos solo cuatro horas diarias, ya quisiéramos más de uno tener ese ranking horario y no tener que trabajar de ocho a once horas al día como muchos lo hacemos.
Y lo que a mi me resultó más gracioso, es que habló de píldoras de inteligencia para alumnos con dificultades de aprendizaje y personas con mala memoria. Qué fácil sería tomar una píldora y agregar inteligencia a nuestro cerebro como se hace cuando se le agrega memoria a las PC.
Y ahora empieza a jugar mi imaginación y me pongo a pensar cómo será la vida dentro de otros cuarenta años más. Leia Mais…































