
Se que este post les puede parecer raro viniendo de mí… pero esto de compartir tanto con mi amigo lobo, ha hecho que me vaya contagiando de sus gustos :P
Y sí, en estos tiempos de juegos olímpicos el fútbol volvió a prendarme, igual como me pasa cada cuatro años con los mundiales.
Siempre me gusta ir por el inicio.
Esta pasión de multitudes apareció aquí en Argentina proveniente de Gran Bretaña en las últimas décadas del siglo XIX y fue adoptado como deporte nacional.
Se convirtió rápidamente en un deporte que se practica en todas las regiones del país y en todos los estratos sociales, amalgamando diferentes clases cuando se juntan varios hombres a jugar un “picadito” en un potrero, transformándose así en un fenómeno social, no solo como espectáculo…
Y nosotras chicas… como nos llevamos con este tema?
Convengamos que hay domingos en que detestamos ver a nuestros hombres sentados en el living haciendo zapping buscando cuanto partidito o programa de fútbol que exista.
Pero eso si, debo reconocer que cuando juega la selección nacional la cosa cambia.
Ahí sí nos apasionamos, seamos o no fanáticas de este deporte, nos dejamos contagiar y seducir por la “redonda” y nos convertimos en fieles espectadoras de una competencia que en otros momentos, ni siquiera nos ha llamado la atención, ni nos movió un pelo…
Nos ponemos cabaleras, nos sentamos siempre en el mismo sillón, nos ponemos la misma ropa que teníamos cuando habían ganado en el partido anterior, adelantamos trabajo para tener la hora en que juega la selección libre y poder disfrutar del partido, o nos despertamos a la madrugada como nos pasó en estos últimos juegos olímpicos.
De entre mis amigas, ninguna se salva. Podés ser licenciada en letras, nutricionista, profesora de filosofía, fonoaudióloga, abogada o maestra, eso sí, todas caemos ante la seducción de camiseta argentina.
Puedo asegurar que lo que nunca antes me había causado tanta emoción, en esos momentos me cautiva.
En otras palabras, yo como como tantas otras mujeres, nos apasionamos tanto como los hombres y estamos todos en el mismo bando.
Las argentinas somos así en cuanto al fúlbol, muy extremistas… o nos importa un comino cuando juega el cuadro de la ciudad o nos apasionamos en extremo cuando lo hace la celeste y blanca.
Se que las brasileras son tan o más apasionadas que nosotras, pero no se como será en otros países.
miércoles, agosto 27, 2008
Fútbol
sábado, agosto 23, 2008
Después del divorcio

Hace algún tiempo ya escribí lo que yo pensaba acerca del matrimonio.
Lo que yo crea no viene al caso ahora, pero ayer con mi hermano (felizmente casado) recordábamos a nuestros amigos de juventud.
Es increíble, 7 de cada 10 personas que conocemos están divorciadas.
El punto es que nos fijamos en un detalle curioso, no sabría catalogarlo si es por idiosincrasia, machismo o pura coincidencia. Tampoco podría decir si esto solo pasa esto en Ecuador o es un fenómeno generalizado. Ustedes me lo dirán.
Aquí en mi país, luego de un divorcio el hombre encuentra otra media naranja antes que su ex esposa. Siempre.
Quizá sea porque el hombre lleva ventaja al no tener que quedarse con los niños.
Del grupo de mis amigos he podido darme cuenta que usualmente el varón recién divorciado toma esta nueva independencia como un premio y de hecho lo festeja, algunos de ellos lo festejan durante años, créanme...años.
En las mujeres la cosa es distinta, al menos de inicio porque he visto de todo.
Mientras nosotros lo vemos como una liberación, para ellas es como un pesado karma.
Si les afectó mucho el divorcio generalmente acuden al psicólogo, otras van al gimnasio o bien se meten de cabeza en alguna religión.
En el peor de los casos les toca buscar trabajo por primera vez o vuelven a la universidad por tercera.
Claro, como hay de todo también he visto la que empieza a salir con cuanto hombre aparezca hasta que luego de tres años de farra se da cuenta que nadie quiere comprometerse con una mujer con dos hijos. Y es cómico, aún así se obstinan en que el ex esposo tenga el mínimo contacto con los niños.
Los hombres somos un caso de estudio aparte. Nos creemos solteros cotizados hasta los 60 años y cada vez que nos miramos en el espejo pensamos que nuestra pancita cervecera es sexy, pero cuando vemos una niña de 20 años nos chupamos la barriga y tratamos de llamarle la atención levantando una ceja y torciendo la sonrisa. Pobres chicas, salen despavoridas.
Esta es nuestra época de los juicios por manutención de los hijos, separación de bienes y de reventar tarjetas de crédito en bares y clubes nocturnos.
Cuando las cosas se calman luego de cinco años todos vuelven a ser buenos amigos.
Realmente el ser humano es un animal raro, verdad?
martes, agosto 19, 2008
Sabiduría...

La mujer es como una buena taza de café: la primera vez que se toma, no deja dormir...
Alejandro Dumas
miércoles, agosto 13, 2008
La Generación X
La era baby boom, a la que pertenecen muchos de nuestros padres, fue la pionera en la revolución juvenil, la liberación sexual y femenina, cuando la mujer logró tener acceso a puestos de trabajo, lo que provocó que lo hogares tuvieran un doble ingreso salarial por primera vez en la historia.
Son los promotores de grandes cambios culturales, del movimiento hippie y el feminismo y también fueron personas con muchas crisis personales, lo que provocó cierta inseguridad, que con el correr de los años repercutió en nuestra generación, la "Generación X".

Aquí venimos a engrosamos la lista muchos de nosotros. Esta Generación X, agrupa a quienes nacimos entre los años 1965 y 1982.
Fuímos los primeros que crecimos con hogares divididos, porque el divorcio creció más de un 50% lo que nos hizo personas más independientes, generalmente a corta edad ya teníamos la llave de la puerta de casa.
Todavía contábamos con seguridad, salíamos solos a la calle, podíamos jugar en la vereda sin correr peligros, éramos libres y convivíamos con nuestros amigos casi más que con nuestras familias.
Vivímos el primer boom de la era tecnológica y nos hicimos adultos juntos con todos los avances de la época, el Atari, el microondas, la TV en colores y los controles remotos, los videos de Betamax, VHS, la MTV…y lo mejor, tuvimos la mejor música de la historia :P
A nosotros nos siguen los "Millennials o Generación Y", los actuales jóvenes, los que nacieron entre 1981 y 2000.
Su rasgo central es el del multiasking, sus juguetes fueron -y son- los celulares, las palms, el IPod, miran televisión por cable, estudian a distancia, chatean con varios amigos y solo escuchan Mp3, todo a la vez, eso lo trasladan a las relaciones personales, al trabajo y todos los ámbitos de su vida.
No se arraigan a nada ni nadie, les cuesta mantener un compromiso, es como si todo fuera desechable para ellos, nada los termina de enganchar.
Saturados de información desde chicos, se convirtieron en personas sobre estimuladas.
Solo hacen lo que les gusta y buscan la inmediatez y el facilismo que les otorgó la tecnología.
Hoy en día convivimos todos juntos, no solo en casa, en la vida cotidiana, sino en nuestros lugares de trabajo, lo que resulta muy enriquecedor, excitante y no deja de ser un reto eso de reunirnos con personas con conceptos tan dispares a los de uno.
Sin importar las diferencias generacionales, nos esforzamos en reconocer las habilidades y nuevas ideas de los más jóvenes y aprendemos de la experiencia de los mayores.
Y así vamos llevando el mundo...
Es rico vivir con esa diversidad, no?
* Lobizón, regresá pronto que hacés mucha falta! :P
viernes, agosto 08, 2008
¿Amor o feminismo?
"Nos quedamos estáticos y silenciosos los dos, mirándonos como dos personas que no se ven por primera vez. Finalmente la saludé y le dije: ‘Usted debe ser mía’."
Giuseppe Garibaldi
Sé que suena autoritario y machista, pero muchas mujeres anhelamos que un hombre se nos presente así en la vida… y así lo hizo este italiano rubio y de ojos celestes, escondido debajo de un poncho y un chambergo, vestido como un típico gaúcho.
Ana María de Jesús Ribeiro no sabía que la miraban desde uno de los barcos que estaban anclados en el puerto de Laguna (Lagoa), la capital del estado de Santa Catarina, Brasil.
Ella siempre tan grácil y fuerte impresionó a Giuseppe Garibaldi mientras paseaba por la playa, quien la espiaba con su catalejos a través de un ojo de buey.
Se fugaron juntos, vivieron por un tiempo en la ciudad hasta que se sintieron cercados y decidieron utilizar como lecho nupcial “La Itaparica”, nave insignia comandada por Giuseppe.
Garibaldi luchó con un grupo de italianos exiliados en la guerra independentista de Brasil y tuvo escaramuzas bélicas fugaces también en Uruguay y Argentina.
Nada fue color de rosa, para ella el amor estaba unido a la pólvora y preparativos de guerra, porque aunque lo tuviera prohibido, se sumaba a los combates como un soldado más, disparaba, sabía utilizar el sable como el mejor de los expertos lo que despertaba mucha admiración en Garibaldi, porque caminaba erguida entre las balas mientras los hombres se escondían.
Fue tomada prisionera por el enemigo en una de las revueltas, pero logró escapar a caballo. En su persecución la dieron por muerta cuando se lanzó a un río, sin embargo, ella logró llegar a la orilla prendida a la cola del caballo y reencontrarse con su italiano luego de varios días.
Garibaldi siempre tuvo un halo de héroe romántico y conquistador, era sumamente mujeriego. Se cuenta que una vez en Montevideo, Anita quien no le perdonaba ni una de sus escapadas, se le presento con una pistola en cada mano, una para dispararle a él y la otra para su amante de turno, pero el tano jamás abandonó al amor de su vida, él amaba a su garota y no renunció a ella hasta el día de su muerte.
Paradójicamente a los tiempos que corren, en que la mujer a los treinta años todavía está viviendo una adolescencia tardía, Anita se bebió la vida de un sorbo, con apenas treinta y un años amó con pasión desenfrenada, se jugó por sus ideales, participó en tres guerras y varios combates, se ganó el respeto y reconocimiento por méritos propios.
Anita murió en pie de guerra en Ravena (Italia), mientras la balas rozaban su cabeza dando a luz a su quinto hijo y hoy se la recuerda como a una heroína.
Su amado Garibaldi, el héroe de dos mundos, fue casi un dios viviente en su época, lo que lo hacía ser aclamado por cada sitio que pasaba.
Les cuento como dato curioso que este señor tan controvertido durmió en mi casa.
Si, allá por 1845, mi casa pertenecía a un General del ejército de Urquiza, el primer presidente de la Confederación Argentina, y en su asalto y saqueo a la Ciudad de Gualeguaychú, Garibaldi tomó prisionero al Comandante Villagra en su domicilio, justamente aquí enfrente.
Se dice que cuando escapó, pasó una noche escondido en esta casa, curiosidades de la vida que nos rozan con la historia, no?
Para ustedes estimados lectores, ¿esta es una historia de amor puro o feminismo?
P.D. Mi socio Carlos les envía saludos a todos, estará fuera por algunos días, mientras tanto solo tendrán que aguantarme a mi jeje.
domingo, agosto 03, 2008
Monogamia

“Hasta que la muerte los separe”. Es la frase con que la iglesia nos quiere hacer creer que los seres humanos somos monógamos.
Por ahí leía que muy pocas especies animales son monógamas de por vida, los lobitos, cóndores, hipocampos, ballenas, entre otros que no llegan a un 3% de todas las especies.
Bajo mi punto de vista, este no es un problema de especies sino de individuos. Y no todos los individuos funcionamos igual.
En el reino animal las hembras sólo practican el sexo cuando están fértiles, lo cual se manifiesta en la época de celo. Para atraer al macho recurren a señales externas, ya sean químicas, caso de las feromonas, o físicas. Luego de la cópula, los vínculos de pareja se deshacen: si te he visto, no me acuerdo.
Pero, cómo apareció entonces la monogamia en nuestros antecesores?
Por necesidad e instinto de supervivencia de las hembras según el zoólogo Desmond Morris.
Para no perder a su compañero las hembras de algunos primates, (humanos y gorilas), desarrollaron una insólita estrategia: esconder la ovulación y ser sexualmente accesible al macho durante todo el año. ¿Para qué?
Para resultar siempre atractiva a su compañero y generarle sentido de pertenencia y permanencia. Para que se quede a su lado porque también busca que su pareja lo acompañe y ayude (al menos eso espera ella) en la larga y dura tarea de cuidar y alimentar a su cría hasta que pueda valerse por si mismo, (tipo 8 años) por cierto la infancia más larga en el reino animal.
Es una teoría interesante, pero yo creo que desde que razonamos como homo sapiens la monogamia también se puede dar por elección propia y no por necesidad.
¿Qué opinan ustedes? ¿El ser humano es monógamo por naturaleza o por elección?














